Usa Heart para combatir la gripe

USA ❤️ para combatir la gripe

La gripe estacional, conocida comúnmente como «gripe», es una infección respiratoria aguda causada por los virus de la gripe, que circulan por todo el mundo. Los cuadros clínicos pueden variar desde leves hasta graves, e incluso provocar la muerte. La hospitalización y la muerte se producen principalmente entre los grupos de alto riesgo. En las personas con enfermedades cardiovasculares, las infecciones respiratorias sistémicas —que suelen estar causadas por los virus de la gripe— aumentan el riesgo de sufrir un ictus o un infarto de miocardio tras el inicio de la infección.

10x
La gripe multiplica por más de 10 el riesgo de sufrir un infarto de miocardio durante los primeros 7 días tras contraerla.
45%
La vacunación puede reducir el riesgo de sufrir un infarto de miocardio hasta en un 45 %
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Las personas son 14 veces más propensas a vacunarse si se lo recomienda un médico.

Recursos clave

La temporada de gripe afecta a la economía. No solo aumenta los costes sanitarios para los pacientes, sino también para los empresarios. Los costes sanitarios directos se duplican en los pacientes con al menos una complicación, en comparación con los que no presentan complicaciones.1 En Europa, la gripe representa aproximadamente el 10 % de las bajas laborales por enfermedad.2 La gripe es una enfermedad que se puede prevenir con la vacuna. La vacuna contra la gripe es segura y rentable. En la Unión Europea (UE-27), la vacunación contra la gripe podría salvar hasta 37 200 vidas y ahorrar 332 millones de euros cada temporada, teniendo en cuenta las tasas de cobertura y la eficacia de la vacuna observadas, en comparación con la ausencia de vacunación

Preguntas frecuentes sobre la vacuna contra la gripe

¿Quiénes pueden contraer la gripe?

La gripe puede afectar a personas de todas las edades. Sin embargo, hay grupos que corren un mayor riesgo que otros.

¿Quiénes deberían vacunarse contra la gripe?

Las personas mayores, las personas con enfermedades subyacentes como las cardiopatías, los niños menores de 5 años y las mujeres embarazadas corren un mayor riesgo de padecer una enfermedad grave o complicaciones en caso de infectarse, por lo que deben vacunarse contra la gripe de forma prioritaria. El personal sanitario suele correr un alto riesgo de contraer la gripe debido a su mayor exposición a los pacientes y puede contribuir a una mayor propagación de la enfermedad, especialmente entre las personas vulnerables.

Si convives con personas de alto riesgo, también se recomienda vacunarte contra la gripe, no solo para protegerte a ti mismo, sino también para proteger a las personas con las que convives.4

¿Por qué deberían vacunarse contra la gripe las personas con enfermedades cardiovasculares?

La vacunación puede reducir el riesgo de sufrir un infarto de miocardio hasta en un 45 %.5

¿Cuáles son los beneficios de la vacuna contra la gripe?

La vacunación contra la gripe es segura y rentable. Salva vidas, reduce los costes sanitarios y evita pérdidas económicas. Y dado que las enfermedades cardiovasculares afectan de manera desproporcionada a los colectivos más desfavorecidos, es aún más importante plantearse la adopción de medidas preventivas.6

¿Cómo pueden los profesionales sanitarios ayudar a los pacientes a vacunarse contra la gripe?

Los estudios indican que las recomendaciones de los médicos son la estrategia más eficaz para influir en el comportamiento de los pacientes, ya que la mayoría de las personas consideran a sus médicos como la fuente de información sanitaria en la que más confían.7

Seminario web del 6 de noviembre de 2025 – Encrucijada cardiorrespiratoria: integración de la gripe, el coronavirus y la salud cardíaca

Cartel sobre la vacunación contra la gripe

Cartel sobre la vacunación contra la gripe dirigido a los profesionales sanitarios

UTILIZA EL ♥️ PARA COMBATIR LA GRIPE

Infografía: «Usa ♥️ para prevenir la gripe»

En colaboración con:

REFERENCIAS

  1. Karve S. et al. 2013; doi.org/10.1007/s40258-013-0020-6
  2. Keech M. y otros, 1998; doi.org/10.1093/occmed/48.2.85
  3. Preaud E. et al. 2014; doi.org/10.1186/1471-2458-14-813
  4. Bhugra P. y otros, 2021; doi.org/10.1161/JAHA.120.019671
  5. Macintyre C. et al., 2016; doi.org/10.1136/heartjnl-2016-309983
  6. Sperling L. y otros, 2021; doi.org/10.1001/jamacardio.2020.3983
  7. Bhugra P. y otros, 2021; doi.org/10.1161/JAHA.120.019671