La insuficiencia cardíaca es la principal causa de hospitalización en el mundo y afecta a más de 55 millones de personas en todo el mundo. Se produce cuando el corazón deja de bombear la sangre como debería.
No existe cura para la insuficiencia cardíaca, pero con el tratamiento adecuado, el paciente puede seguir llevando una vida agradable, plena y productiva.
La insuficiencia cardíaca (IC) no significa que el corazón haya dejado de funcionar, sino que simplemente necesita algo de ayuda para poder seguir bombeando sangre por todo el cuerpo. La insuficiencia cardíaca puede tener un impacto negativo significativo en la calidad de vida de una persona y la mitad de las personas diagnosticadas con IC fallecen en los cinco años siguientes al diagnóstico, principalmente debido a la falta de tratamiento. La mayoría de los pacientes con insuficiencia cardíaca tienen más de 60 años, pero la IC puede afectar a personas de cualquier edad.
A pesar de los importantes avances médicos en el diagnóstico y el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, y de los amplios conocimientos disponibles sobre las causas y los factores de riesgo de esta afección, la IC sigue siendo uno de los principales retos sanitarios tanto en los países de ingresos altos como en los de ingresos bajos
países. La falta de conocimiento sobre la insuficiencia cardíaca se ha señalado en repetidas ocasiones como un importante obstáculo para los pacientes con insuficiencia cardíaca y sus familias, las comunidades en general, los profesionales sanitarios de todos los niveles de atención y los responsables políticos.
La insuficiencia cardíaca es una afección grave en sí misma, pero también constituye un importante factor de riesgo de padecer afecciones como la fibrilación auricular, el ictus y la cardiopatía coronaria, además de ser una consecuencia de numerosas enfermedades cardiovasculares. Debido a su papel en todas las fases de la enfermedad cardiovascular y a su enorme impacto social y económico, la insuficiencia cardíaca debería ocupar un lugar central en las estrategias de prevención y control de las enfermedades cardiovasculares, así como en las políticas sanitarias generales.
Cómo afrontar y convivir con la insuficiencia cardíaca
Descarga esta infografía para obtener una visión general clara y en un lenguaje sencillo sobre la insuficiencia cardíaca: qué es, cuáles son sus síntomas más comunes, cómo se diagnostica y cómo se puede llevar una vida plena con esta enfermedad. Diseñada para ayudar a los pacientes, sus familias y los cuidadores, esta infografía contribuye a convertir información compleja en conocimientos prácticos.
¿Qué es la insuficiencia cardíaca?
La insuficiencia cardíaca es un síndrome clínico complejo en el que el corazón es incapaz de bombear con la fuerza suficiente para mantener un flujo sanguíneo que satisfaga las necesidades del organismo. Puede ser aguda y aparecer de forma repentina, o bien una afección progresiva y crónica.
En la insuficiencia cardíaca, los ventrículos del corazón pueden volverse demasiado rígidos, o el músculo cardíaco puede resultar dañado y debilitarse. Con el tiempo, el corazón ya no es capaz de satisfacer las exigencias normales a las que se ve sometido para bombear sangre al resto del cuerpo.
Síntomas
Los síntomas de la insuficiencia cardíaca suelen incluir dificultad para respirar al hacer ejercicio o al estar tumbado, tos o sibilancias, cansancio y fatiga, retención de líquidos con hinchazón de las piernas y/o el abdomen, y una menor capacidad para realizar tareas físicamente exigentes o hacer ejercicio.
Los síntomas también pueden incluir:
Latidos cardíacos rápidos o irregulares
Mayor necesidad de orinar por la noche
Aumento de peso muy rápido debido a la retención de líquidos
Falta de apetito y náuseas
Dificultad para concentrarse o disminución del estado de alerta
Dolor en el pecho si la insuficiencia cardíaca está provocada por un infarto
CAUSAS DE LA INSUFICIENCIA CARDÍACA
La insuficiencia cardíaca suele aparecer después de que otras enfermedades hayan dañado o debilitado el corazón. Existen muchas causas posibles, entre ellas enfermedades infecciosas, como la enfermedad de Chagas y la cardiopatía reumática; afecciones cardíacas, como la cardiopatía coronaria —incluido un infarto de miocardio previo—, la miocardiopatía (una enfermedad del músculo cardíaco), la hipertensión arterial, la valvulopatía, la cardiopatía congénita y la fibrilación auricular; hábitos de vida poco saludables, como una dieta rica en sal, el tabaquismo y el abuso de alcohol o drogas; y el incumplimiento del tratamiento preventivo.
Entre las causas de la insuficiencia cardíaca aguda se encuentran los virus que atacan al músculo cardíaco, las infecciones graves, las reacciones alérgicas, los coágulos sanguíneos en los pulmones, el uso de determinados medicamentos o cualquier enfermedad que afecte a todo el organismo.
TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN
La insuficiencia cardíaca puede prevenirse evitando y controlando las afecciones que la provocan, como la enfermedad coronaria, la hipertensión arterial, la diabetes y la obesidad. Muchos de los factores de riesgo de las enfermedades cardíacas pueden eliminarse introduciendo sencillos cambios en el estilo de vida y tomando la medicación según lo prescrito.
Entre los cambios en el estilo de vida que pueden ayudar a prevenir la insuficiencia cardíaca se incluyen:
- No fumar
- El control de enfermedades como la hipertensión y la diabetes
- Practicar actividad física
- Llevar una alimentación saludable
- Mantener un peso corporal saludable
- Reducir y gestionar el estrés
Aunque la insuficiencia cardíaca no tiene cura, un tratamiento adecuado puede reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y ayudar al paciente a vivir más tiempo.
Hoja de ruta de la WHF para la insuficiencia cardíaca
La Hoja de ruta de la Federación Mundial del Corazón sobre la insuficiencia cardíaca se elaboró en respuesta a la creciente carga mundial que supone esta enfermedad. Su objetivo es orientar los enfoques de los sistemas sanitarios en materia de insuficiencia cardíaca, dando prioridad a medidas prácticas, contrastadas y rentables.
Ofrece una orientación exhaustiva sobre el complejo síndrome de la insuficiencia cardíaca desde una perspectiva global, una representación gráfica de la vía de atención ideal, los posibles obstáculos que pueden surgir a lo largo de dicha vía y las soluciones propuestas. Incluye un resumen de las intervenciones basadas en la evidencia que han demostrado mejorar los resultados de los pacientes, así como recomendaciones sobre cómo adaptar y aplicar la Hoja de ruta a nivel local.