Fundación HeartLife – Canadá
Carta de los pacientes y cuidadores canadienses con insuficiencia cardíaca
En Canadá, la insuficiencia cardíaca (IC) es frecuente y va en aumento. A medida que más personas sobreviven a los infartos y otras enfermedades cardíacas agudas, son más las que acaban desarrollando IC. Sin embargo, el diagnóstico y el tratamiento precoces son fundamentales. Al tratar la IC en sus primeras fases, las personas pueden llevar una vida más larga, plena y activa. Este fue el principal motivo que impulsó a la Fundación HeartLife para crear la Carta Canadiense del Paciente y el Cuidador de la Insuficiencia Cardíaca, cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida general de los canadienses que padecen esta afección, a lo largo de todo el proceso asistencial. En ella en ella se esboza un conjunto de derechos y responsabilidades para apoyar la creación y la aplicación de un estándar nacional de atención, que incluye el acceso a la atención sanitaria, a los tratamientos médicos y a los servicios de apoyo, que varían considerablemente de una región a otra.
En 2013, el coste de los ingresos hospitalarios por insuficiencia cardíaca en Canadá ascendió a 482 millones de dólares. Se estima que, para 2030, esta cifra alcanzará los 722 millones de dólares.
Por otro lado, la atención sanitaria de la que disponen los pacientes con insuficiencia cardíaca varía considerablemente en todo Canadá. Esta Carta Canadiense de los Pacientes y Cuidadores de Insuficiencia Cardíaca sirve de herramienta para que las partes interesadas en el ámbito de la insuficiencia cardíaca —el gobierno, los profesionales sanitarios, las compañías de seguros privadas, los pacientes y los cuidadores— puedan contrastar e identificar las carencias locales que hay que resolver. Nos ayuda a trabajar de forma colaborativa hacia un objetivo común: mejorar la vida de los canadienses que viven con insuficiencia cardíaca, lo que a su vez beneficia a los pacientes, a los cuidadores y a la sociedad en su conjunto.




