Impulsar la atención integrada de las enfermedades cardiovasculares y las enfermedades crónicas múltiples
La Hoja de ruta de la WHF sobre la atención integrada de las enfermedades cardiovasculares (ECV) y las enfermedades crónicas múltiples (ECM)pone de relieve la urgente necesidad de transformar los sistemas sanitarios, que siguen estando organizados en gran medida en torno a enfermedades concretas. En ella se presentan soluciones prácticas y escalables para ayudar a los países a prestar una atención integrada y centrada en la persona a quienes padecen —o corren el riesgo de padecer— ECV y ECM.
La mayoría de las personas que padecen enfermedades cardiovasculares (ECV) también padecen otras enfermedades crónicas, como la diabetes, la enfermedad renal crónica y trastornos de salud mental. Sin embargo, las vías de atención siguen estando fragmentadas, lo que da lugar a una coordinación deficiente, una elevada carga terapéutica y resultados subóptimos.
¿Por qué la atención integrada ahora?
La multimorbilidad es una realidad.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV) rara vez se dan de forma aislada, por lo que requieren una atención coordinada que abarque múltiples afecciones y servicios.
Los sistemas sanitarios no están a la altura.
El 64 % de los profesionales sanitarios señala la fragmentación de los sistemas como un obstáculo clave, junto con la financiación insuficiente (74 %) y la falta de prioridad política (64 %).
Los pacientes se enfrentan a una elevada carga terapéutica.
Las complejas vías de atención, la multitud de medicamentos y las barreras de acceso hacen que el tratamiento a largo plazo resulte difícil e insostenible.
La realidad de la multimorbilidad
Los resultados de las encuestas de la WHF ponen de relieve la magnitud del problema y la experiencia vivida por los pacientes:
- El 98 % de los encuestados padecía una enfermedad cardiovascular, a menudo junto con otras afecciones
- El 50 % declaró padecer hipertensión, el 48 % diabetes y el 28 % trastornos de salud mental
- El 76 % toma cinco o más medicamentos
- El 57 % sufre una mala coordinación de la atención sanitaria
- El 55 % se enfrenta a obstáculos de acceso, como largas esperas o dificultades para desplazarse
- Solo el 9 % afirma tener acceso a herramientas integradas de evaluación de riesgos
Estos resultados ponen de relieve la urgente necesidad de rediseñar la atención sanitaria en función de las necesidades reales de los pacientes.
De la fragmentación a la integración
La hoja de ruta establece las prioridades clave para hacer posible una atención integrada y centrada en la persona:
- Reforzar la atención primariacomo base de los servicios coordinados
- Apoyar a los equipos multidisciplinaresen la gestión de las necesidades complejas de los pacientes
- Mejorar la coordinación entre los servicios y los proveedores
- Aprovechar los sistemas de datos y las herramientas digitalespara garantizar la continuidad asistencial
- Ampliar el acceso a pruebas diagnósticas y tecnologías esenciales
Los profesionales sanitarios también destacan una serie de prioridades prácticas, entre las que se incluyen mejorar la sensibilización de los pacientes, reforzar la formación del personal sanitario, aplicar políticas nacionales, ampliar el acceso a medicamentos asequibles y utilizar herramientas de seguimiento digital.
Resumen de las pruebas
La atención integrada puede:
- Mejorar los resultados clínicos de las personas con enfermedades cardiovasculares y cuidados crónicos de larga duración
- Reducir la carga del tratamiento y mejorar la calidad de vida
- Aumentar la eficiencia y la sostenibilidad de los sistemas sanitarios
- Fomentar el acceso equitativo a la asistencia sanitaria para todos los grupos de población
Ventajas de la atención integrada
Los enfoques integrados y centrados en la persona ayudan a:
- Prestar una atención que refleje las necesidades y el contexto reales de los pacientes
- Reducir la duplicación y la fragmentación entre los distintos servicios
- Reforzar la continuidad de la atención a lo largo del tiempo
- Mejorar la experiencia y la implicación de los pacientes
Obstáculos habituales y cómo superarlos
Fragmentación de los servicios
Fortalecer la atención primaria y los mecanismos de coordinación
Financiación y recursos limitados
Dar prioridad a la atención integrada en las estrategias y los presupuestos nacionales de salud
Falta de priorización política
Armonizar los marcos de gobernanza y los planes nacionales sobre enfermedades no transmisibles
Carencias en materia de personal y formación
Invertir en formación multidisciplinar y en el desarrollo de capacidades
Uso limitado de herramientas digitales y sistemas de datos
Ampliar el uso de soluciones de salud digitales y plataformas de datos integradas
Una llamada a la acción
Es necesario poner en marcha con carácter urgente una atención integrada para las personas que padecen —o que corren el riesgo de padecer— enfermedades cardiovasculares y enfermedades crónicas de larga duración.
Para ello es necesario:
- Políticas y gobernanza coordinadas
- Liderazgo compartido entre sectores
- Participación de los pacientes y la comunidad
- Inversiones específicas, sobre todo en atención primaria
A medida que la multimorbilidad sigue aumentando, la oportunidad es clara: plasmar los datos científicos en medidas concretas y construir sistemas sanitarios que seanequitativos, resilientes y centrados en las personas, no en las enfermedades.

