La Hoja de ruta de la Federación Mundial del Corazón para la prevención secundaria de las enfermedades cardiovasculares identifica los obstáculos y propone posibles soluciones para mejorar la salud cardiovascular y contribuir a alcanzar el objetivo establecido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible: lograr una reducción del 30 % de las enfermedades no transmisibles, incluidas las enfermedades cardiovasculares, para 2030.
La primera edición de la Guía de Prevención Secundaria de la WHF se presentó el 13 de febrero de 2015 en el Foro sobre Políticas de Prevención Secundaria de las Enfermedades Cardiovasculares y se publicó en la revista Global Heart.
En 2023 se elaboró una actualización, dirigida por los copresidentes Fernando Lanas y Clara Chow. En ella se destacan las nuevas publicaciones y directrices aparecidas desde 2015, incluidas las Directrices de 2021 de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares en la práctica clínica, la inclusión de combinaciones en un solo comprimido para la hipertensión en la lista de Medicamentos Esenciales de la Organización Mundial de la Salud en 2019, la de los «polipíldoras» en 2023 y diversos avances en el ámbito de la salud digital.
Resumen
La Hoja de ruta actualizada de la WHF para la prevención secundaria de las enfermedades cardiovasculares tiene como objetivo impulsar un cambio en las políticas con el fin de reducir la morbilidad y la mortalidad cardiovasculares en las personas con ASCVD, mediante un marco conceptual para el desarrollo de políticas nacionales y enfoques de los sistemas sanitarios «sostenibles» y «escalables».
Retos
Cada año, 20,5 millones de personas fallecen a causa de enfermedades cardiovasculares (ECV), lo que supone cerca de un tercio del total de muertes en todo el mundo. La mayor parte de la carga de las ECV se debe a las enfermedades cardiovasculares ateroscleróticas (ECVA), así como a otras manifestaciones importantes de las ECV, como la insuficiencia cardíaca y la fibrilación auricular. Las ECVA son las principales causas de muerte prematura, discapacidad y gasto sanitario a nivel mundial, e incluyen la enfermedad coronaria, la enfermedad cerebrovascular, la enfermedad arterial periférica y la enfermedad aortica aterosclerótica.
La prevención secundaria de las enfermedades cardiovasculares (ECV) consiste en prevenir los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares mediante tratamiento farmacológico y asesoramiento a personas de alto riesgo, como aquellas que han sufrido episodios previos o que padecen una enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ASCVD) conocida. Existen estrategias eficaces para la gestión de la prevención secundaria; sin embargo, su aplicación se ve afectada por obstáculos como la falta de acceso a la asistencia sanitaria y a los medicamentos, la inercia clínica, la falta de infraestructuras de atención primaria o unos entornos urbanísticos que no favorezcan los hábitos preventivos para la salud cardiovascular.
Definición
La prevención secundaria consiste en prevenir los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares mediante tratamiento farmacológico y asesoramiento a personas de alto riesgo, como aquellas que han sufrido episodios previos o que padecen una enfermedad cardiovascular conocida. La prevención cardiovascular secundaria puede definirse como cualquier estrategia destinada a reducir la probabilidad de que se produzca un nuevo episodio cardiovascular en pacientes con una enfermedad cardiovascular aterosclerótica conocida, lo que incluye la enfermedad coronaria, la enfermedad cerebrovascular, la enfermedad arterial periférica y la enfermedad aortica aterosclerótica.