Más de 500 millones de personas en todo el mundo padecen enfermedades cardiovasculares.
Los estilos de vida cada vez más sedentarios,las dietas poco saludablesy el aumento delconsumo de tabaco—todos ellos factores de riesgo clave para las enfermedades cardiovasculares— hacen que esta cifra siga creciendo, a menos que podamos poner en marcha intervenciones eficaces que favorezcanla prevención de las enfermedades cardiovascularesy mejoren la atención sanitaria.
Las tecnologías sanitarias digitales pueden ayudarnos a hacer frente a los retos a los que se enfrentan hoy en día los sistemas sanitarios. Pueden empoderar a los pacientes y a los profesionales sanitarios, promover la cobertura universal de los servicios sanitarios, mejorar los resultados a largo plazo de los pacientes y reducir los costes sanitarios.
En nuestraHoja de ruta para la salud digital en cardiología, identificamos estas barreras y ofrecemos soluciones basadas en la evidencia para superarlas, entre las que se incluyen el establecimiento de directrices nacionales sobre salud electrónica, la participación de las partes interesadas clave, la formación del personal sanitario y de los pacientes, y la mejora de las normas reguladoras.
La Hoja de ruta constituye un documento de referencia clave para los responsables políticos, los profesionales sanitarios y los defensores de los pacientes que trabajan para poner en práctica estrategias de salud digital con el fin de impulsar un cambio significativo y reducir la carga de las enfermedades cardiovasculares en sus comunidades.