TERAPIAS COMBINADAS EN UN ÚNICO COMPRIMIDO

Hoja de ruta sobre las terapias combinadas en un solo comprimido

La Hoja de ruta de la WHF sobre los tratamientos combinados en un solo comprimido (SPC) destaca los principales obstáculos que impiden su uso generalizado y propone soluciones prácticas para superar las barreras relacionadas con la disponibilidad, la asequibilidad y la adopción de estos tratamientos. Al ampliar el uso de los SPC, los países pueden mejorar la salud cardiovascular y contribuir a alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible de reducir en un 30 % la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles, incluidaslas enfermedades cardiovasculares, para 2030.

 

Los tratamientos con SPC combinan medicamentos cardiovasculares de eficacia probada en un único comprimido para simplificar el tratamiento, mejorar la adherencia al mismo y reducir significativamente los infartos de miocardio, los accidentes cerebrovasculares y las muertes. Dado que las enfermedades cardiovasculares causan más de 20 millones de muertes al año —la mayoría en países de renta baja y media—, los SPC ofrecen una forma práctica y rentable de reforzar la prevención y la atención a largo plazo.

¿POR QUÉ SPCS AHORA?

Las enfermedades cardiovasculares ocupan el primer puesto a nivel mundial.

Cada año mueren más de 20 millones de personas; la mayoría de las muertes se producen en países de renta baja y media.

La carga que supone tomar tantos medicamentos afecta al cumplimiento terapéutico.

La necesidad de tomar varios medicamentos al día dificulta el mantenimiento de la prevención a largo plazo y la atención secundaria; los SPC reducen esa carga.

Impulso global.

Los medicamentos cardiovasculares de uso específico (SPC) se incluyeron en la Lista de Medicamentos Esenciales de la OMS en 2023, lo que aceleró su disponibilidad, adquisición y adopción clínica.

¿Qué son los SPCS?

Un medicamento combinado en un solo comprimido contiene más de un principio activo en un mismo comprimido (lo que a menudo se denomina «combinación de dosis fija» (FDC) o «polipíldora»). Los medicamentos combinados modernos permiten una dosificación flexible de sus componentes y se utilizan para la prevención primaria y secundaria de las enfermedades cardiovasculares.

Resumen de las pruebas

  • Menos episodios, mayor supervivencia. En la prevención primaria, las estrategias basadas en el SPC muestran una reducción del 38 % en el indicador compuesto de muerte cardiovascular, infarto de miocardio, ictus o revascularización, y una disminución del 11 % en la mortalidad por todas las causas en comparación con la atención habitual o el placebo. En la prevención secundaria, los SPC reducen el indicador compuesto de eventos cardiovasculares graves (MACE) en un 24 % en comparación con los regímenes con fármacos individuales.
  • Los factores de riesgo mejoran. Los ensayos clínicos demuestran reducciones significativas de la presión arterial sistólica y del colesterol LDL.
  • La adherencia mejora; la relación calidad-precio es buena. Los usuarios del SPC cumplen mejor el tratamiento que quienes toman varios comprimidos por separado; los análisis preliminares indican una buena relación coste-eficacia en todos los niveles de ingresos.

Obstáculos habituales para los SPC — y cómo superarlos

Disponibilidad

Una producción limitada y unos trámites de homologación complejos → incentivar la producción, facilitar la transferencia de tecnología y armonizar la normativa.

Asequibilidad

Precios unitarios más elevados y volúmenes reducidos → compras conjuntas; incluir los medicamentos de uso específico (SPC) en las listas nacionales de medicamentos esenciales (EML) y en las prestaciones de los seguros.

Adopción

Directrices incoherentes, inercia de los prescriptores, escasa concienciación → actualizar los protocolos, formar a los profesionales sanitarios y diseñar conjuntamente la implantación a nivel local.

Tarjetas de puntuación

Evaluación de los puntos fuertes y las carencias de los programas y políticas nacionales sobre enfermedades cardiovasculares

Mesas redondas

Trasladar los marcos globales a la acción local para mejorar la salud cardíaca